Soy como tú, oh Noche: oscuro y desnudo. Camino por la senda en llamas que está encima de mis sueños y cada vez que mi pie toca la tierra, de ella brota un roble gigantesco.
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque todavía miras hacia atrás para medir la huella que dejaste en la arena.
--- Soy como tú, oh Noche: silencioso y profundo. En el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, en el que se rozan el Cielo y el Infierno.
--- No, no eres como yo, oh Loco, porque aún te estremeces ante el dolor, y la canción del abismo te horroriza.
--- Soy como tú, oh Noche: salvaje y terrible, porque mis oídos están llenos de los gritos de naciones conquistadas y de suspiros de olvidadas tierras.
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tomas tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu Yo gigantesco.
--- Soy como tú, oh Noche: cruel y temible; porque mi pecho está iluminado por navíos en llamas, y mis labios están aún húmedos con sangre de guerreros muertos.
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tienes deseos de hallar tu alma gemela, y no has llegado a ser la única ley para ti mismo.
--- Soy como tú, oh Noche: Alegre y gozoso; porquel aquel que duerme bajo mi sobra está ahora ebrio de vino virgen, y aquella que me sigue peca alegremente
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón fijo en tu mano.
--- Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado;porque en mi pecho, mil amantes muertos están enterrados en mortajas de besos mustios.
--- ¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes montar en la tempestad como si fuera un potro y empuñar como espada al relámpago?
--- Como tú, oh Noche, como tú soy alto y poderoso. Y mi trono está erguido sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero nunca para mirarme la cara.
--- ¿Eres como yo, hijo de mi más oscuro corazón? ¿ Y piensas mis pensamientos salvajes y hablas mi cósmico idioma?
--- Sí, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio, y yo revelo mi alma.
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque todavía miras hacia atrás para medir la huella que dejaste en la arena.
--- Soy como tú, oh Noche: silencioso y profundo. En el corazón de mi soledad hay una diosa que está dando a luz un hijo, en el que se rozan el Cielo y el Infierno.
--- No, no eres como yo, oh Loco, porque aún te estremeces ante el dolor, y la canción del abismo te horroriza.
--- Soy como tú, oh Noche: salvaje y terrible, porque mis oídos están llenos de los gritos de naciones conquistadas y de suspiros de olvidadas tierras.
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tomas tu pequeño yo por compañero y no logras ser amigo de tu Yo gigantesco.
--- Soy como tú, oh Noche: cruel y temible; porque mi pecho está iluminado por navíos en llamas, y mis labios están aún húmedos con sangre de guerreros muertos.
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque aún tienes deseos de hallar tu alma gemela, y no has llegado a ser la única ley para ti mismo.
--- Soy como tú, oh Noche: Alegre y gozoso; porquel aquel que duerme bajo mi sobra está ahora ebrio de vino virgen, y aquella que me sigue peca alegremente
--- No, tú no eres como yo, oh Loco, porque tu alma está envuelta en el velo de los siete dobleces, y no llevas tu corazón fijo en tu mano.
--- Soy como tú, oh Noche: paciente y apasionado;porque en mi pecho, mil amantes muertos están enterrados en mortajas de besos mustios.
--- ¿Eres, Loco, de verdad como yo? ¿Eres como yo? ¿Puedes montar en la tempestad como si fuera un potro y empuñar como espada al relámpago?
--- Como tú, oh Noche, como tú soy alto y poderoso. Y mi trono está erguido sobre montones de dioses caídos, y ante mí también pasan los días para besar el borde de mi vestido, pero nunca para mirarme la cara.
--- ¿Eres como yo, hijo de mi más oscuro corazón? ¿ Y piensas mis pensamientos salvajes y hablas mi cósmico idioma?
--- Sí, somos gemelos, oh Noche, porque tú revelas el espacio, y yo revelo mi alma.
El Loco, "La noche y yo", Khalil Gibran.

