
y he cometido tantos errores.
Risible vida, risibles contradicciones,
así fue y será siempre.
Me entristece mirarte. Otros labios
desgastaron el calor y el latido de tu cuerpo.
Qué importa. Qué importa que caigan sin sentido
tantas lloviznas muertas.
No las temo. No temo
el moho ni la podredumbre amarillenta.
No nací para una vida dulce y una sonrisa.
El patio de la casa está sembrado
de los cerezos color de osamenta.
Sí, elegí el invierno
y el marchitarse sin ruido
no debe entristecer a nadie.”
Jorge Teillier, El árbol de la memoria y otros poemas.
Qué mejor que comenzar el año con un lindo poema :)
1 comentario:
tenia dias tratando ded comentar..
pero siempre que me lo proponia..
no podia hacerlo...la cosa es que no recuerdo ni el nick ni el pass...
por lo que ahora he de hacerlo "anonimo" pero sabras que soy yo, ese tipo que le gusta como ves el mundo
saludos
David
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